Introducción al Método Adeli

Basado en la recomendaciones metodológicas sobre el uso del Traje Adeli y otras técnicas de rehabilitación para pacientes con varios tipos de parálisis cerebral, escrito por el Profesor Oleg V. Bogdanov, director general, Instituto de Rehabilitación Médica, St Petersburg.

Al principio de la terapia con el Traje Adeli, el peso es mínimo y aumenta gradualmente en cada sesión dependiendo de la condición del paciente. La duración de la terapia aumenta gradualmente de 25 o 30 minutos al principio del curso a 45-90 minutos al final (descansos incluidos). Antes de cada sesión con el Traje Adeli cada paciente se somete a una serie de preparaciones. El objetivo de estos ejercicios preliminares es hacer menos patentes los reflejos postura-tono que se trabajarán en el programa terapéutico con el Traje Adeli.

Preparaciones para la terapia con el Traje Adeli

Se recomienda ejecutar los ejercicios siguientes en esta primera etapa:
Si la condición es leve, todas las maneras necesarias para relajar los músculos espásticos cuánto más posible y estimular los músculos hipotónicos (varios tipos de masaje incluidos, como masaje general, masaje segmentario, masaje de nervio-punto, etc., relajación postisométrica, terapia de microresonancia, etc.) en combinación con terapia farmacéutica correctiva, y terapia homeopática y homotoxicológica.

Si la condición es grave o casi grave, los procedimientos antes mencionados deberían acompañarse por un curso de micropolarisación del cerebro y de la columna vertebral y-o un curso de neuropéptidos arginina-vasopresina, es decir el procedimiento deseado sobre todo es mejorar el estado funcional del cerebro, normalizar el intercambio corteza-a-subcorteza y los efectos supraespinales, activar el proceso trófico en el sistema nervioso y aumentar el crecimiento neurónico.

En todo caso, es recomendable hacer un curso de corrección psicológica con un psicólogo para aumentar la motivación y desarrollar en el niño (y los padres) el punto de vista correcto respecto a la terapia y el resultado deseado.

A pesar de que los movimientos pasivos son cruciales en la práctica con el Traje Adeli, deberían incorporarse en los ejercicios para manejar elementos individuales de una sola acción motriz. Ayudan a desarrollar sensaciones cinéticas y visuales del patrón de movimiento en desarrollo, retardar reacciones concomitantes, y estimular el desarrollo de movimientos aislados y recíprocos.

Sesiones de Terapia con el Traje Adeli

Las tareas siguientes deberían tomarse en cuenta cuando se realiza la etapa básica de la rehabilitación con el Traje Adeli:

  1. normalizar el tono de los músculos (corregir los reflejos postura-tono);
  2. corregir los patrones erróneos del sistema de apoyo-movilidad (las extremidades, secciones de la columna vertebral y otras);
  3. mejorar la movilidad de las articulaciones;
  4. manejar la debilidad (hipotrofia, atrofia) de grupos musculares individuales);
  5. formar reacciones vestibulares y antigravitacionales y estabilidad estática y dinámica (equilibrio y orientación espacial);
  6. mejorar la sensación de músculos y articulaciones (cinestesia y propiocepción) y sensaciones táctiles;
  7. mejorar el apoyo general de las extremidades y el apoyo de sus segmentos individuales;
  8. Desarrollar dexteridad de los brazos y manos (manejo motor menor);
  9. mejorar las funciones de los sistemas cardiovascular, respiratorio y otros.

Dado que el desarrollo motor infantil afecta mucho el desarrollo del habla, las respuestas mentales, el intelecto y los sistemas de análisis y que un flujo aferente alto tienen un efecto activador en las estructuras centrales del cerebro, es importante observar cómo se desarrolla el habla con manejo motor, cómo se forman percepciones espaciales y temporales y cómo varias propiedades físicas de materiales y cosas se reconocen en el transcurso de la terapia con el Traje Adeli.

Cuando se trabaja con la funciones motrices, es importante tener en cuenta el principio de la secuencia ontogenética. El orden en el que se forma los movimientos debe ser bastante concreto: empieza por la cabeza, de las secciones superiores del tronco hacia las secciones inferiores y del tronco hacia las extremidades. No es necesario en absoluto que la función llegue a ser perfecta antes de avanzar a trabajar con otra. La razón por eso es que aunque alguien se desarrolle de manera bastante normal, una actividad más compleja suele aparecer antes de que la anterior llegue a la perfección. Todo tipo de actividades, incluido estar de pie y caminar, deben ser trabajadas simultáneamente y los intentos se deben hacer para crear patrones de la secuencia dinámica del desarrollo de movimiento durante el curso. Por ejemplo, cuánto más adquiere el paciente los hábitos de estar sentado, de pie y caminar, más atención se debe prestar en trabajar con el equilibrio y la coordinación.

Los movimientos individuales no deben ser trabajados aislados por mucho tiempo, especialmente si el niño no puede ejecutarlos con coordinación normal. Si esto se hace, se puede establecer un patrón de movimiento patológico y el desarrollo de la actividad motriz general puede retardar. Es importante evitar movimientos que es más probable que hagan los reflejos patológicos más activos y así hacer los músculos más espásticos.

Serie de ejercicios de corrección con el Traje Adeli – I

En los casos graves, los ejercicios con el Traje Adel deben empezar con el desarrollo del patrón motor correcto con el paciente tumbado. Durante cada ejercicio se debe prestar siempre atención a parar sincinesia y sinergia errónea y a la postura de la cabeza.

Es importante trabajar primero la posición de la cabeza para manejar las reacciones de erección. Esto es porque normalmente los movimientos y la postura erguida del tronco se desarrollan en la dirección cráneo-caudal. Cuando el paciente está tumbado boca arriba, se le debe enseñar levantar y girar la cabeza. Esto ayuda, en una etapa posterior, aprender a girar, a sentarse sin la ayuda de nadie, y a interactuar activamente con el entorno. Después, el paciente, cuando está tumbado boca abajo, debe aprender gradualmente a poder tener la cabeza levantada y estirar la sección del pecho de la columna vertebral.

Cuando los reflejos de tono (asimétricos y simétricos) aparecen en el cuello, la posición de las extremidades, tal como se determina por un cambio en el tono de los flexores y los extensores, también dependerá de la posición de la cabeza. Para deshacerse de este patrón erróneo, es sumamente importante trabajar con la habilidad del niño de hacer movimientos aislados de la cabeza y las extremidades sin la ayuda de nadie (trabajando con los movimientos de la cabeza, mientras las extremidades están fijas y al revés).

Cuando la cabeza y la parte superior del tronco están estiradas, la espasticidad flexora de las manos disminuye, pues los reflejos tónicos del cuello y del laberinto retardan. Trabajando con la habilidad del estar apoyado en los brazos es posible estimular los movimientos de las piernas, primero en los segmentos proximales y luego en los distales. Más trabajo con la habilidad de estar apoyado en las palmas hará posible enseñar al niño apoyarse en las manos y gatear. Al mismo tiempo con el desarrollo de la reacción de apoyo de las manos, se estimula la reacción de erguir los hombros y se trabajan las reacciones de equilibrio.

Luego viene la recuperación de los movimientos en la articulación de la cadera. Se debe prestar especial atención para asegurarse que la pelvis es simétrica y la sección lumbar de la columna vertebral tiene lordosis moderada. Normalmente están debilitadas las funciones del muslo, como la extensión, guiar, rotación externa y control de estabilidad. De todos los extensores del muslo, el más afectado es el glúteo mayor. Cuando se queda extendido por mucho tiempo, su función de contractor se ve gravemente afectada. Cada vez que aparecen posiciones erróneas y sinergias flexores, se deben efectuar ejercicios de extensión del muslo con la pierna doblada en ángulo recto, con la barbilla apoyada en material de apoyo o mantenida en posición. Si mejora el funcionamiento del glúteo mayor y medio como flexores, el tronco podrá quedarse en la posición erguida correcta. Para empezar el muslo tienen que aprender a extenderse, doblarse y hacer rotación externa antes de pasar a aprender la extensión del muslo.

Cuando se hallan problemas persistentes en el sentido del músculo, es necesario incorpora, en todas las etapas del ejercicio, algunos ejercicios con el objetivo de volver a la normalidad.

Serie de ejercicios de corrección con el Traje Adeli – II

La etapa siguiente (o la etapa inicial si el trastorno es leve) es trabajar en la postura sentada. Lo más importante aquí es aprender a mantener la postura correcta con la cabeza, los hombros y la pelvis en posición simétrica. Para que pueda sentarse el paciente, tienen que funcionar bien la reacción de equilibrio y la reacción protectora de los brazos. Al trabajar estos hábitos, se debe prestar especial atención a la corrección de posturas patológicas, ya que estas pueden dificultar le recuperación de la habilidad de estar sentado y, además, pueden llevar al desarrollo de deformaciones y contracciones secundarias. Es importante que los hábitos motores se trabajen al mismo tiempo que la corrección de las posiciones erróneas del tronco y de las extremidades. Cuando el niño ya sabe estar sentado manteniendo el control de equilibrio apoyándose en las mano, tiene que empezar a trabajar la reacción de equilibrio sin el apoyo de las manos y, en una etapa posterior, hacerlo con diferentes movimientos, siendo sacudido, etc.

Hacer movimientos libres con los brazos ayuda a mantener firme el tronco, mientras uno está sentado. Por lo tanto, merece la pena empezar a trabajar varios hábitos manipulatorios y movimientos de coordinación fina. (Es útil manipular con artículos de hogar en un estante o pasar por un laberinto de complejidad variable con un sensor o simular movimientos aislados del dedo índice dando golpecitos, etc.). Para que funcionen mejor los músculos y entrenar las extremidades superiores e inferiores para ejecutar movimientos consensuales correctos, es esencial dosificar el peso y controlar el pulso durante los ejercicios con el Traje Adeli.

Cuando hayan terminado los ejercicios con el objetivo de estabilizar la posición de la cabeza y del tronco, corregir las posiciones erróneas de las extremidades inferiores y hacer las articulaciones más flexibles, se puede pasar a los ejercicios de control con el paciente de pie.

Es importante entrenar los pies a quedarse de manera uniforme y tener cuidado con mantener el control de postura erguida manteniendo las reacciones de equilibrio. Se debe prestar especial atención al entrenamiento de las reacciones de equilibrio, pues sin ellas sería imposible asumir la postura erguida firmemente y empezar a caminar. La postura correcta se trabaja primero estando de pie con apoyo, luego se pasa a girar el tronco, doblar las piernas e las articulaciones de cadera y rodillas, estirar la pierna, ejecutar rotaciones externas e internas, ejecutar varios movimientos con un brazo (con el otro brazo en el material de apoyo). Luego los mismos movimientos deben ejecutarse estando de pie sin ayuda i apoyo (pero al lado del material de apoyo). Para asegurar firmeza en la posición de pie, son útiles otros ejercicios, como estar de pie sin apoyo en el centro de una habitación, estar de pie con los ojos cerrados, ejecutar movimientos con los brazos, la cabeza y el tronco en la posición erguida.

En el entrenamiento de los hábitos de caminar, el paciente debe trabajar los siguientes puntos:

  1. mantener la cabeza y el tronco en la posición erguida correcta respecto a la superficie de apoyo;
  2. trasladar el centro de gravedad de la parte superior del tronco a la pierna de apoyo;
  3. trasladar la pierna que no apoya;
  4. poner el pie en la posición correcta al final de la fase de traslado de pierna;
  5. poder seguir estando de pie quedándose en cada una de las piernas sucesivamente;
  6. distribuir el peso del cuerpo a los dos pies de manera igual;
  7. controlar el movimiento y el ritmo.